jueves, 24 de abril de 2014

... Capítulo 3 ...

Cuando vi que salían Niall y otra chica que no conocía, ya que llevaba la cara tapada, de ese restaurante. 



Cuándo Niall me vio, se acercó a nosotros con el cejo fruncido mirando a Chris.

- Hola Andy, hola em...
- Chris, encantado.- Dijo mi acompañante tendiéndole la mano a Niall.
- Igualmente.- Dijo estrechándole la mano.
- Hola Niall y...- Dije mirando a la chica
- Barbara, Barbara Palvin.- En ese momento me quedé mirándola.- Encantada, Andrea, ¿no?.-Dijo sonriendo.
- Si, Andrea.
- Cambiando de tema, ¿como tu por aquí Andy y tan bien acompañada?.- Me preguntó Niall.
- Lo mismo podría decirte Niall.- Dije mirándolo a los ojos.
- Em, siento interrumpir. Pero, es tarde, jaja y tenemos que irnos.- Le dijo a Niall, Barbara.
- Claro, vamos. Chao chicos disfrutad de la noche.- Dijo mirándome.
- Igual digo.- Se fueron cogidos de la mano y me quedé mirándolos. 
- ¿Entramos?.- Preguntó Chris amablemente.
- Em, si claro.- Dije sonriéndole. Entramos y había un delicioso olor a pasta. Un camarero se nos acercó.
- Hola, mesa para dos, ¿no?.
- Si, por favor.- Dijo Chris por los dos. Nos condujo a una mesa preciosamente decorada. Chris, separó la silla, para que me sentase y así hice. Le sonreí maravillada por ese gesto. Se sentó enfrente mía. Cogimos los menús.

- ¿Que vas a pedir Andy?.- Preguntó mirándome.
- Raviolis de Carne con Salsa de Setas y una Coca Cola.- Dije apartando la mirada del menú.- ¿y tú?.
- Yo, Pappardelle al Pepe Nero con Salsa Rústica y un Sprite.- Después de que el camarero viniese y nos tomara nota, comenzamos a hablar. Al rato, nos trajo lo que habíamos pedido y empezamos a comer. 
- Y, Andrea. ¿Tienes novio?.
- No tengo, jajaj.
- ¿Enserio? No me lo creo, es imposible.
- Que sí, jajaja... Se que soy irresistible pero no te me declares hombre.- Dije riendo lo que causó que el riese también.
- No hombre jajaja, tranquila.
- Y tú, ¿tienes?.- Dije mientras pinchaba un ravioli. 
- Tenía más bien.
- Lo siento.
- No importa, tranquila.- Dijo sonriendo.- Así que, no te gusta patinar.- Dijo riendo.
- Eres idiota.- Respondí siguiendo sus risas.- No me lo recuerdes, ¿quieres?
- ¿Por qué? Tiene gracia.- Dijo riendo.
- Ya, claro. Es que pegarse una hostia contra el hielo, tiene mucha gracia eh.- Dije con sarcasmo mientras reía y el reía más. Seguimos comiendo, cuando acabamos el pagó y salimos del restaurante. Nos subimos en el coche.
- ¿Te a gustado la cena?.- Preguntó mientras se colocaba el cinturón de seguridad.
- Si, mucho.- Dije imitando su acción.- Enserio, gracias por la cena Chris. No tenías porque.- Le sonreí dulcemente.
- Lo sé, pero quería hacerlo. Gracias a ti por aceptar.- Dijo al igual que yo. Comenzó a conducir, de mientras recosté la cabeza en la ventana y empece a contemplar el paisaje. Sin darme cuenta estábamos delante de mi casa. Chris se bajó y seguidamente me abrió la puerta. 

- Señorita.- Dijo con acento ''irlandés''. Por lo que reí. 
- Gracias por esto, enserio Chris.
- De nada Andy.- Le di un beso en la mejilla y metí la llave en la cerradura. Me giré para verlo y me despedí con la mano. Entré y estaba Kels en el salón viendo la tele con un bote de helado de chocolate y menta en las manos. Me acerqué y le di un beso en la mejilla. 
- Oye comparte.- Dije mirándola.
- Nah, es mío.- Reí y le revolví el pelo, subí a mi habitación y me cambié por el pijama. 



Me recogí el pelo en un moño sencillo. Bajé con el móvil en la mano y cogí una cuchara de la cocina. Fui al salón y me senté al al lado de mi hermana. Me recosté y me tapé con la manta que tenía mi hermana, ya que hacía un poco de frío. Tenía puesto en la televisión, '' Dos Hombres y Medio ''. Cogí un poco de helado de chocolate y me lo comí.
- Y....- Dijo mientras cogía helado.
- Y, ¿que?.- Dije mirándola.
- Que como te a ido en la cita, ¡duh!.- Dijo con obviedad. Rodé los ojos y reí.
- No era una cita.
- Lo que sea... ¿cómo a ido?.- Dijo levantando las cejas rápido. Le di una colleja, a lo que soltó un ''auch''. Amo a mi hermana pero es muy pesada.
- Bien, aunque...- Dije recordando cuando vi a Niall salir con Barbara del restaurante. 
- ¿Qué?.
- Pues, que Chris y yo íbamos a entrar al restaurante, cuando Niall y una tar Barbara...
- ¡¿Barbara Palvin?!.- Dijo interrumpiéndome y con los ojos abiertos.
- Si.- Dije extrañada.- ¿Porqué?.
- Porque es una busca-fama. Solo está con famosos que en ese momento están de moda, para tener más fama y luego los deja tirados. Es una simple modelo de '' Victoria Secret ''. 
- ¡¿Qué?!.- Dije sobresaltada y nerviosa.
- No te preocupes, a lo mejor solo es una amiga, nada más.- Dijo tranquilizándome, ya que sabe que para mi Nialler es todo. Suspiré.- Bueno y, ¿que más?.
- Pues, estaban saliendo del restaurante riendo y tal.- Dije dolida, ella me miró preocupada.
- ¿Estás bien?.
- Si, claro. Solo es un amigo, al fin y al cabo.- Dije con la cabeza gacha.
- Ey.- Dijo levantándome la cabeza.- ¿Te gusta verdad?
- No, no me gusta.- Dije mirándola a lo que ella puso cara de ''WTF?''.- Estoy enamorada de el.- Dije completando mi frase y mirando al suelo. Ella me miró afligida. Para pasar el momento incómodo decidí hablar.- ¿Vamos a acostarnos ya?.
- Claro.- Apagamos la televisión y metimos el helado en el congelador. Subimos a nuestras habitaciones. Cuando llegamos, ella me dio un beso en la mejilla con un abrazo mientras me susurraba en el oído, una frase de mi ídola Demi, '' Stay Strong ''. Le sonreí al separarnos y me metí en mi habitación. Deje el móvil sobre la mesita de noche y me acosté, tapándome con la manta. En cuanto puse mi cabeza en la almohada me dormí.


|Al día siguiente|


Me desperté a la mañana siguiente, porque el Sol me estaba dando en la cara, ya que alguien me había abierto las cortinas. Mi madre, pensé. Me levanté e hice la cama. Me fijé en el reloj y eran las diez de la mañana. Me dirigí al armario y cogí la ropa que me iba a poner. Me metí en el cuarto de baño y me metí en la ducha, después de haberme desvestido. Regulé la manilla en agua templada y me duché cantando una canción, que resultó ser  Miley Cyrus - I'll Always Remember You . Una canción que era muy especial para mí, ya que fue la que tenía en el móvil puesta cuando me despedí de mis amigos de Irlanda. Cerré el agua y me enrollé en una toalla. Me sequé y me vestí así. Hoy tenía planeado ir a la peluquería ya que me quería cambiar el color de pelo, no sé por cambiar supongo. Bajé a la cocina y estaba mi madre preparando el desayuno, mi padre se estaba tomaba un café mientras leía el periódico y mi hermana estaba con el móvil haciendo no se que cosas. 

- Buenos días.- Dije dándole un beso en la mejilla a cada uno para luego sentarme en la silla.
- Buenos días, hija.- Mi madre puso un tazón de cereales con un zumo de naranja delante mío.- ¿Qué tal lo pasaste anoche cielo?.
- Bien, fuimos a La Tagliatella, a cenar.- Dije mirándola.
- ¿A que hora llegaste hija?.- Me preguntó papá.
- A las once creo.- Empece a desayunar.
- Al final, ¿vas a ir a la peluquería?.- Dijo Kelsey por primera vez desde que había llegado.
- Sip, ¿por?.
- Para ir contigo.- Me dijo mirándome.
- ¿Y eso? si no te hace falta.- Dije mirándola raramente.
- Ya ni a ti, pero vas.
- Touché.- Dije mientras reíamos. Terminamos de desayunar y lavamos lo que habíamos utilizado. Nos fuimos, no sin antes despedirnos y nos dirigimos a la peluquería. Cuando entramos decidimos lo que nos íbamos a hacer y nos sentamos. Cuando terminaron de peinarnos nos miramos al espejo. Kels estaba así y yo estaba así. Pagamos y salimos, cuando...