¿Tienes
hambre?.- Dijo cuando nos separamos, sobre mi boca... Yo lo miré
con una cara épica.
No
seas malpensada nena... Me refiero que si tienes hambre de comer, no
hambre de otra cosa.- Yo me reí ante su explicación.
Un
poco sí, ¿tú?.- El me miró con cara de ''¿Enserio?'' a lo que
yo reí.
Vale,
una pregunta tonta.
Vamos
a comer algo anda.- Nos dirigimos a un restaurante italiano que
había ahí cerca, a unos quince minutos andando. Entramos y pedimos
mesa. Niall me apartó la silla y me senté sonriendo, el se sentó
en frente mía.
Haber
si adivino... ¿Espaguetis a la Carbonara y una Coca-Cola?.- Dijo
con obviedad.
Si,
jajaj. Y tú, si no me equivoco... ¿Macarrones a la Boloñesa y
Coca-Cola?.
Exacto.-
Nos reímos y pedimos lo que queríamos, al rato nos lo trajo el
camarero.
Y,
¿cual es mi sorpresa?.- Dije mientras enrollaba los espaguetis.
Ah,
se siente. Ahora la verás.
Mala
persona.- Terminamos de comer y Niall pagó, ignorando de mis
quejas. Salimos del restaurante y comenzamos a caminar, mientras se
ponía sus Ray-Ban negras.
Odio
tus gafas en serio.- Dije mirándolo.
¿Por
qué?.- Me dijo extrañado.
Porque
me encantan tus ojos azules y con las gafas los tapas.- Contesté
con obviedad.
Que
idiota.- Se rió de mi respuesta.
Gracias...
Anda
ven aquí.- Me acercó, agarrándome de la cintura. Se quitó las
gafas y me miró.
¿Mejor?.
Si.-
Contesté sonriendo como una niña pequeña. Llegamos a la playa de
nuevo y nos sentamos en la arena. O mejor dicho, Niall se sentó en
la arena y yo encima suyo, lo cual era una lástima, ya que iba
guapísimo.
¿Quieres
saber sorpresa?.- Dijo mirando hacia el mar.
¡Si!.-
El me hizo darme la vuelta, es decir, estaba sentada de lado, sobre
su pierna izquierda y mis manos, una sobre su cuello y otra sobre mi
regazo. Se metió la mano en el bolsillo y sacó una cajita negra de
terciopelo. Me miró y yo estaba extrañada.-
Princesa,
ayer te pedí que fueses mi novia, pero hoy quiero pedírtelo
oficialmente.- Yo lo miré con cara de enamorada.
Se
que esto te lo debería de haber pedido mucho antes y no ahora, pero
no me atrevía y creía que haría el ridículo. Llevamos juntos
desde que teníamos tres y cinco años. Esto me resulta difícil,
porque nunca he sido bueno en esto y tú lo sabes. Solo he tenido
tres novias, contándote a ti, si me dices que sí claro... Dicen
que a la tercera va a la vencida, ¿no?. Bueno pues...- Hizo una
pausa para suspirar y me miró a los ojos, yo estaba emocionada y
enternecida.
Andrea
Jones Devine, ¿te gustaría ser mi novia?.
Por
supuesto que sí, y mil veces sí.- El me tendió la cajita y la
abrió delante mía. Dentro había un precioso anillo sencillo,
metalizado con una palabra grabada: ''Believe''.
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